Con gran tristeza tenemos que informar de que nuestro estimado fundador de la empresa, Hans Fischer, falleció en paz el 19 de febrero de 2025. Nos despedimos de un hombre que, gracias a sus extraordinarios esfuerzos, construyó una empresa de éxito internacional con más de 2700 empleados a partir de una simple empresa unipersonal. Su éxito se debe no sólo a su incansable compromiso y visión empresarial, sino también a su capacidad única para conectar a las personas. Con su muerte, hemos perdido no sólo a un empresario visionario, sino también a una personalidad inspiradora y a una persona extraordinaria.
Su biografía
Hans Fischer nació el 2 de junio de 1944 en Seebach. A los 14 años comenzó su aprendizaje como montador de maquinaria y a los 22 obtuvo el título de maestro mecánico con matrícula de honor. A los 24 ya era subdirector de producción de una empresa de ingeniería mecánica. Pero quería más. Quería «ser libre».
Con sólo 25 años, decidió lanzarse al autoempleo y fundó la empresa Hans Fischer Mechanische Werkstätte en 1969. Todo empezó como un negocio unipersonal en el garaje de su casa.
Los difíciles comienzos
En 1974, durante una conversación con un cliente, surgió la idea de fabricar él mismo tubos de acero inoxidable. Ese día cambió su vida. A partir de entonces, no pudo desprenderse del «tubo». Pensó en cómo un trozo de chapa de acero inoxidable podía moldearse y soldarse sin parar hasta convertirse en un tubo.
Comenzaron los años más duros y difíciles de su vida. Los intentos de desarrollar y construir una máquina adecuada fueron extremadamente largos y costosos. Pronto se agotaron las posibilidades financieras. Conseguir préstamos del banco también se hizo cada vez más difícil. Hans trabajó día y noche durante este tiempo y a menudo dudaba de sí mismo y de su idea.
El gran avance
Las cosas empezaron a mejorar a principios de los años ochenta. Los sistemas de tuberías habían alcanzado un nivel técnico que permitía fabricar tuberías vendibles. En esa época, Hans seguía trabajando en la producción.
El gran avance se produjo a mediados de los ochenta. A partir de 1989 se dieron los primeros pasos hacia la internacionalización de la empresa. Poco a poco se fueron estableciendo sucursales en Canadá, Sudáfrica, México, Sundern (Alemania), EE.UU., Austria, China, Menden (Alemania) y Uruguay.
Un visionario con un gran corazón
Hans Fischer tenía un estilo de gestión muy especial. Su filosofía era que unos empleados buenos y motivados eran el mejor capital para una empresa. No sólo fue un empresario visionario, sino también un pionero que marcó pautas con su incansable compromiso y su pasión por la innovación. Hans era una personalidad extraordinaria, caracterizada por su valentía, determinación y gran corazón. Su capacidad para inspirar y motivar a los demás era verdaderamente admirable.
Una mirada firme al futuro
Hans Fischer pensó pronto en el futuro de su empresa y nombró a sus hijos Hans-Peter y Roland Fischer directores generales. Junto con el director comercial Björn Weber, forman ahora el equipo directivo del grupo fischer.
La segunda generación en la empresa familiar es consciente de la responsabilidad que conlleva esta tarea. «Trabajamos duro cada día para garantizar que la empresa esté preparada para el éxito en el futuro. Queremos preservar los valores y la unión familiar, y también tener el valor y la previsión de tomar las decisiones correctas», afirma Hans-Peter Fischer.
Hans Fischer ha demostrado lo exitoso que se puede llegar a ser con valores humanos. Su cálida humanidad, su familiaridad y su sólida actitud con los pies en la tierra han sido los cimientos del grupo fischer desde el primer día. El grupo fischer seguirá guiándose por estos valores en el futuro.